jueves, 15 de enero de 2015

La plancha de mi abuela

De hierro, pesada hasta decir basta... incómoda, pequeña y con una larguísima historia de planchado detrás.  Así es la plancha que mi abuela me dejó y la plancha de cualquier otra abuela de la época.
A mí,  planchar literalmente me espanta, así  que me imagino que hubiera sido de toda la colada familiar si me hubiera tenido que manejar con semejante trozo de hierro. Iríamos todos como acordeones!!!!!!
Encanto, lo que se llama encanto, tiene y mucho pero claro, dicho en presente.  Ahora que sirve como objeto decorativo entrañable y rústico.  Ahora que sólo tengo que levantarla para cambiarla de sitio o pasarle el polvo.
¿Encanto para mi abuela?  Cuando planchar significaba tener la cocina de carbón bien "tizada" para poder calentar la plancha y dejarse el brazo quitando arrugas...  llamarme escéptica pero creo que encanto no sería la palabra del momento.
Pero volviendo al 2015, para mí,  ese encantador trozo de hierro evoca la cocina del pueblo, su olor, su calor...  las navidades que, felizmente consentida, pasaba junto a mi abuela. Por eso adoro sus recuerdos. Su plancha, su vieja lechera esmaltada, sus sábanas bordadas,  la mesita y la cómoda de castaño, talladas delicadamente y que formaban parte del mobiliario de su habitación...  el reloj de péndulo, también de madera maciza, que sigue marcando puntualmente las horas, como cuando mi abuelo le daba cuerda... nostalgia en estado puro!!!!
Aquí está,  una plancha con historia, "vestida" con corazón!!!!  ¿Qué os parece?





Y aquí, su dueña, cuando usaba la plancha en cuestión, de muy jovencita, con vestido de rayas a la derecha de la foto.

 Y en una foto de hace unos seis años, con su hijo y su nieta y su biznieta (mi padre, mi hija pequeña y yo).


Una abuela, la mía, a la que siempre acompaña una tierna sonrisa!!!!!!

viernes, 2 de enero de 2015

Una oveja "en bandeja"

En una pequeña bandeja oxidada y rústica,  "se sienta" esta mullida oveja.  Muy cuca ella, hecha con calientes franelinas,  es perfecta para ayudar a mantener mis alfileres "a raya".
Y hablando de ovejas... me gustan!!!!!!  Blancas y negras, suaves, tiernas y entrañables.   Me gusta su lana, natural o teñida de mil colores...  me gusta rodearme de cosas naturales.  Me reconforta!!!




Y en Enero... llegan la nieve y el frio más frio así que ahora, mejor que nunca, disfrutaremos de esos gordos jerseys de lana, de esas largas bufandas, de esos suaves calcetines...  todas esas prendas que tanto calor nos dan.