martes, 31 de marzo de 2015

El calcetín perdido

Os voy a contar un secreto.
Un misterio misterioso ronda mi casa desde hace años.  Un suceso repetitivo que bien podría llamarse "El caso del calcetín perdido".  Una historia casi digna de la mismísima Agatha Christie.
Una colada, dos coladas, tres coladas...  cien coladas.  En (casi) cada una de ellas desaparece un calcetín dejando a su pareja, huérfana para siempre!!!!!!!!
Hay muchos pies en esta casa, y muchos calcetines a la cola de la lavadora, pero por algún sitio secreto deben escaparse los muy traviesos, que siempre acaba faltando alguno. Y yo, reivindicando mis derechos, digo en voz muy alta, que no me responsabilizo ni de un solo calientapies más!!!!!!!!
Y para que no quepa dudas, ya tengo mi mini-quilt en la pared de mi "laundry room", con unas escuetas y prácticas normas, aunque la verdad, no sé si funcionarán!!!!!!
¿Hay alguien por ahí, que comparta misterio conmigo?











martes, 10 de marzo de 2015

Buscando un poco de primavera

Quiero agradeceros todas y cada una de vuestras cariñosas palabras.  Gracias por vuestra generosidad al dedicarme un poquito de vuestro tiempo en un momento tan triste.

Los días van pasando y vuelvo a la aguja. Nada se detiene.  Me relajo y me entretengo, a veces cosiendo, a veces haciendo otras cosas.

El invierno ya pesa y estos días de sol que han venido, nos han anticipado un poco la tan esperada primavera.  Yo ya estoy ansiosa porque los días se alarguen, por salir sin el eterno paragüas, por deshacerme del pesado abrigo, por perderme entre flores y más flores...  por sentir ese deseado aire primaveral que lo revive todo!!!!!!!
Y aunque aún falta, y en abril vendrán aguas mil...  a mí me gusta pensar en lo que está por llegar y coser "un poco de primavera".
Este sencillo cartel que anuncia la llegada primaveral, es fácil y rápido de hacer.  Queda muy coqueto en la habitación de las niñas y a ellas, entusiastas por naturaleza, les encanta.





Un día en familia, "buscando" primavera!!!!  Todo está desnudo, de hecho aún estamos en invierno, pero las primeras muestras primaverales van apareciendo tímidamente por cualquier rincón. Entre marrones y grises se asoma de vez en cuando algo de color.  Que ganas!!!!!!!!!
Al final de la ruta, una preciosa cascada nos esperaba.  Un día de sol, agradable, lleno de anécdotas  y sobretodo muy, muy reconfortante. Nada mejor para escapar el fin de semana del agobiante asfalto.







domingo, 1 de marzo de 2015

Pensamientos

No traigo telas unidas, ni puntadas, ni hilos de colores.
Todo está blanco y negro.  La tristeza es la emoción que predomina en mi interior y en el de las personas que más quiero.
Hace unos días hablábamos de planchas de hierro y de abuelas.  Os hablaba de la mía, mi querida abuela. Hoy os hablo de nuevo de ella.
Con noventa años y una intensa y dura, durísima vida detrás, ha cerrado sus ojos para siempre, sin hacer ruido, discreta como era ella.  Su corazón, agotado de latir, se paró el 27 de febrero.
Como se detiene un viejo reloj cuando se le acaba poco a poco la cuerda, así se fue su aliento, su sonrisa y su cálida mirada.
Quizás sea sencillo y lógico pensar que los años mandan, que no hay marcha atrás y que todo lo que comienza, algún día se termina.  Así es y así lo veo.
Pero no por ello es más fácil decirle adiós para siempre a una persona que has querido toda tu vida.
Me quedo con sus palabras, sus gestos, su generosidad, su bondad, su eterna e inagotable sonrisa...  me quedo con todo lo que ha compartido conmigo, con recuerdos imborrables en los que se mezclan mil y una emociones...  Y respiro consolada y descanso sabiendo que ella "descansa" de esa agotadora vida que dejó tras ella.
Pero no voy a contener ni una lágrima. Ni una ni un millón.   Mi tristeza la quiero ahora, la necesito y lloraré cuando así lo sienta y sonreiré, pensando en ella, cuando así lo quiera.
Y así, sonriendo a veces y llorando otras tantas, la recordaré para siempre.  
Te quiero güelita mía.

Y a todas vosotras, mis disculpas por usar un pequeño espacio de mi "sopa de calabaza" para mostrar un poquito de todo lo que siento ahora.